La Forma de Vida Humanista*

La esencia de la cultura teísta es la sumisión pasiva: la subordinación del individuo a algo estimado a ser superior. La mentalidad dependiente proviene de la relación subordinado-guardián que caracteriza la forma de vida teísta.

En cambio, la esencia de la cultura humanista es la libre iniciativa con la perspectiva racio-empirista. La afirmación de la autonomía individual marca la diferencia entre el humanismo y teísmo. Habilita al individuo a forjar su vida como cualquier otro y sostiene su dignidad.

La sensación de libertad desencadena las inmensas potencialidades de la imaginación, iniciativa y esfuerzo humanos que quedan ahogados bajo la fe teísta. Los logros importantes provienen de la libre iniciativa y del esfuerzo activo, no de la sumisión pasiva. Los seres libres tiene un mayor dominio de cada situación.

El aire de súplica y queja pasiva, inherentes en las plegarias a dios y solicitudes al gobierno, no tiene lugar en la cultura humanista. Los humanistas afirman: no se entregan. No aceptan el fracaso: toda experiencia mejora el método para más tentativas.

Los humanistas también tienen su fe, imaginación, e ideales. Pero su perspectiva racio-empirista distingue entre la fe y la verdad. Por consiguiente, el propósito de la vida cambia de la salvación en un más allá imaginario al bienestar de acá y hoy.

 

Los humanistas afrontan los hechos sin miedo. Se ocupan más en las acciones a tomar que el “Por qué será?”. Las indagaciones después de los hechos tienen sus límites con los humanistas que abren nuevos caminos a cada vuelta con nueva iniciativa. Porque la historia rara vez se repite con los humanistas.

Lo mundano humanista no se estanca en la satisfacción egoísta, sino que aumenta la conciencia social y ocupa a los humanistas en mantener la honestidad e igualdad. La injusticia y desigualdad son las preocupaciones activas de todos en todas partes. Obviamente, la pobreza, violencia y discriminación no tienen lugar entre los humanistas.

Los individuos son la base de toda civilización, creando los apoyos y sistemas para facilitar la tranquilidad y asociación. El mejor apoyo en los tiempos modernos es la institución de un gobierno. Los humanistas son políticos, porque reconocen que el pueblo es el amo y los gobiernos son los sirvientes.

La acción inteligente mejor ejemplifica la forma de vida humanista. Con habilidad técnica, los humanistas aprovechan viento, agua y tierra para minimizar la miseria y mejorar la vida. Su objetivo es una sociedad más humanitaria; su método es la transparencia; sus medios son la acción política; su fuerza pujante es la libertad moral del individuo.

Redacción: Carmen Chase

Inspirada en: Gora, Kurtz, Sartre, Cohen

*entiéndase humanismo secular, deliberadamente carente de conceptos teístas; o bien cualquier matiz de ateísmo que afirma la autonomía del individuo (ateísmo humanista, filosófico, etc...)

Comparativa: Cosmovisiones Encontradas

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